¿Peló muchas papas y no sabe qué hacer con ellas? Colóquelas en un recipiente con agua fría y añada unas gotas de vinagre al agua. Podrá guardarlas en la nevera hasta cuatro días sin que varíen su color o sabor.
Si se le rompe un huevo mientras se está cocinando, evite que la clara se salga agregándole un poco de sal al agua donde lo está cocinando.
Cuando cocine coliflor, añada un poco de leche al agua de cocción. Así conservará su color blanco.
Para obtener el doble de jugo de los limones, colóquelos en un frasco tapado con agua en la nevera hasta que los vaya a usar. Antes de picarlos, sumérjalos en agua caliente por quince minutos. También puede ponerlos en el horno a una temperatura baja por el mismo tiempo.
Para que una cebolla cortada a la mitad se conserve fresca durante más tiempo, frote toda la superficie con un poco de mantequilla.
Para pelar mejor los tomates, se ponen por un momento en agua hirviendo. Esto hará que se les agriete o arrugue la piel. Así podrá quitársela sin mucha dificultad.
Si después de abrir el enlatado, nota que le sobran porciones del producto, no las deseche, congélelas. Para ello, debe colocarlas en un envase de plástico y cubrirlas con su propia agua. Si ésta se ha botado, se les cubre con agua hervida. Esto hará que el producto esté como acabado de abrir cuando lo necesite.
Cuando desee preparar una receta especial y no tenga en casa los instrumentos de medida necesarios, utilice enseres de cocina sencillos como una taza para café con leche o una cucharilla sopera. Hay algunas medidas que resultan muy fáciles de convertir, como por ejemplo: 1 litro= 4 tazas, 1 taza= 16 cucharadas. Con tan sólo aplicar una sencilla operación matemática, podemos convertir estas medidas en punto de referencia para calcular cantidades mayores.